Natalia Sáez

Sobre mí

¿Eres de las que piensa que el personaje entra por la puerta?

Yo sí, y más en la era del hiperrealismo en la que vivimos. No porque haya que ser el personaje, por supuesto que se construye, pero para mí la magia ocurre cuando encuentras el punto exacto donde tú y él se tocan. Como cuando conoces a alguien en una fiesta y de repente, en mitad de la conversación, piensas «oye, esta persona me entiende». Es ese momento de reconocimiento.

Pienso en la chica que observa desde la barra, con una mirada curiosa y magnética, aunque no del todo convencida de lo que ve. Que cuando algo le interesa de verdad, se acerca.

¿Y fuera de escena?

Sé cuándo hablar y cuándo callar. Cuándo empujar y cuándo dejar espacio.

Como buena observadora, donde más presto atención es en lo que no se dice. Donde hay escucha y buenas vibras, pasan cosas interesantes.

Le doy vueltas a todo. A lo que dije, a lo que no dije, a cómo saldrá algo que todavía ni ha pasado. Quiero que las cosas estén en su sitio y cuando siento que se me escapa… aparecen los escenarios. Uno detrás de otro. Es agotador.

Pero entonces llega el momento de cerrar los ojos, respirar, intentar que el cuerpo entienda lo que la cabeza no consigue soltar.

No es algo que haya conseguido controlar del todo, y tampoco sé si quiero. Creo que esa forma de estar tan encima de las cosas viene de querer hacerlas de verdad, no a medias.

Si tu también crees que el personaje entra por la puerta y algo de esto te ha resonado, ya sabemos que el mapa nos lleva al mismo sitio.

¿Empezamos el viaje?